jueves, noviembre 18, 2004

the cure



The cure

Banda formada desde 1978 donde el único integrante original desde ese entonces es su carismático líder: Robert Smith, dueño de un estilo inconfundible.
Desde ese entonces esta banda no ha dejado de sorprender por la mutación minuciosa de sus discos, The Cure ha sabido conservar su público oscuro de sus principios para probar con los influjos pop de la decada de los ochenta y salir airosos, aunque con algunos altibajos no tan importantes, ahora vistos a la distancia.
Tras estos últimos años, su constante éxito comercial le ha dado la espalda, algunos pronosticaron su fecha de vencimiento.
Numerosas compilaciones, discos no tan relevantes, como el ultra melancólico Bloodflowers y un poco mas atrás en el tiempo, su disco más criticable, wild mood swings, no generaban mayor interes.
Pero en la vida de The Cure nunca existe un final, aunque desde Disintegration su líder lo sugiera disco tras disco.
El 2004 los trae de vuelta con disco nuevo llamado simplemente The Cure.
Ross Robinson, productor de exitosa bandas de New Metal como Korn o Slipknot, que nunca ocultaron su fanatismo por The Cure, fue el encargado de volver a creer en Robert Smith insistiéndole para que la banda dark mas grande de la historia se calzara los guantes y vuelva al ruedo una vez más.
Quizás, éste sea el disco más cercano a Wish, él más logrado de los noventa, por el acaparamiento casi total de guitarras afiladas, con distorsiones bien potentes, la antítesis de Bloodflowers, su trabajo anterior, el más acústico.
Sin lugar a dudas, The cure es su disco más impactante, dado por la potencia, rabia, contundencia.Donde la voz cumple un rol fundamental sumándole un grito de emotividad a tan avasallante entrega de energía vivida, ya que fue grabado con todos sus integrantes tocando a la vez, en un clima único.
Insisto , este disco no admite oídos sensibles al ruido...
Pongansen a prueba con el pico mas alto de entrega, el tema The promise e intenten respirar con cierta tranquilidad...
Pero calma, no se asusten, que tambien hay lugar para los temas más apacibles, infaltables, viniendo de una banda gótica, uno de ellos, tranquilamente pudo tomarse prestado del disco Adore de Smashing Pumpkins, pero bueno, dicen por ahi que quien le roba a un ladrón tiene cien años de perdón...
Sin dejar de lado que son una banda pop, sus cortes de difusion, The end of the world y Taking off, son aptos para todo público, por eso el disco The cure acapara todos los sentidos y deja bien contentas a todas las sensaciones de la emoción cureana.
En fin, la legión fanatica de esta banda puede quedarse tranquila, este es un digno final...
si el viejo Robert asi lo desea...