viernes, octubre 04, 2013

Peter Hook And The Light

Vayan temprano anunció, desde su página en Facebook, Peter Hook y muchos no le creyeron… Lo cierto es que a las 20:20, los tempraneros de siempre y unos pocos privilegiados que iban llegando al Teatro Vorterix, pudieron sorprenderse con la primera parte del show: un set de ocho temas de Joy Division.
Peter Hook And The Light inició su encuentro con el público de Buenos Aires rememorando a la gran banda post-punk por excelencia: "Digital", "Disorder" y "Dead Soul" fueron algunos de esos experimentos sonoros que Peter (con un timbre de voz muy similar a Ian Curtis) rescató de su pasado musical para poner en evidencia las huellas desgarradoras de Joy Division, hoy.
Protegidos por la iconografía de los primeros 80's en pantalla gigante, y un "Pil" incrustado en la remera del guitarrista David Potts, la ceremonia siguió su curso con "Movement", el primer disco de New Order, presentado íntegramente, convirtiendo la velada en un remanso de vanguardia revisionista. Arrastrando a su pesado bajo en todo momento, Hook fue intercalando el protagonismo de su instrumento con el otro bajista de la banda, su hijo Jack Bates; ambos le dieron una presencia estelar a esta herramienta por la particular manera de hacer sonar el bajo punteando notas agudas, de forma similar a una guitarra.
A medida que el show avanzaba, el rastro de Joy Division se iba diluyendo (nunca por completo), dando lugar a la búsqueda tecno del segundo disco de New Order ("Power, Corruption & Lies"), la pista con todo el teatro lleno fue virando al costado 'dance' de la banda. El espíritu de las primeras máquinas de ritmo y los synthes de Andy Poole fueron marcando el tercer retorno a escena de la noche; allí temas como "Everything's Gone Green" y "The Village", hacían mover tanto a los cuarentones que miraban y retrocedían su mente en el tiempo, como a los muchos adolescentes que no entendían como un viejo de sesenta años los podía hacer mover.
Ya con gesto cansado, pero de buen humor y siempre al frente, 'Hooky' se enfrentaba a los palillos para hacer sonar una batería electrónica y hasta puso el teclado melódico al servicio de "Your Silence Face". Ya cerrado el telón previo a la estocada final se escuchó un remix de "Blue Monday" y todos bailando esperaron por más… Luego de 29 temas volvieron para dar lo más hitero de New Order y la cosa terminó de estallar: "Temptation", "Blue Monday" y el clásico de Joy Division, "Love Will Tear Us Apart".
Con Peter Hook desnudo sin su remera, terminó la noche donde todos sudaron la casaca negra.

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sábado, agosto 17, 2013

Mr. Moonlight Tour

A poco más de un año de su última visita, con la excusa de presentar sus clásicos temas de Bauhaus (en una gira que festeja los 35 años de la mítica agrupación) el legendario Peter Murphy volvió a Buenos Aires.
Con el enérgico clima dejado por la banda soporte "Flood Of Tears", el telón de Vorterix se abrió para dar inicio a una sutil introducción acústica, allí la guitarra de doce cuerdas de Mark Thwaite comenzaba a penetrar en cada uno de los presentes mientras Peter derramaba sensualidad con su voz gutural.
La profunda interpretación de la oscuridad dejó paso al ritmo entrecortado de "Double Dare" y de "In The Flat Field", con el bajo y la batería tomando posesión, marca registrada de Bauhaus.
Luego de enojarse con la organización del lugar y decirle al público que iba a intentar hacerlo de la mejor manera posible, el show comenzó a mejorar. "Strange Kind Of Love", el único tema de la carrera solista tocado en la noche, puso las emociones a prueba gracias al violín de Emilio China, el bajista de la banda de Murphy.
Otro momento alto del show fue con uno de los temas clásicos aclamado por el público "Bela Lugosi's Dead", allí Peter Murphy arremetió con el espectro sonoro, jugando con un sintetizador mientras capas de delay sincronizaban en los oídos del público. La hipnosis continuó con la bailable "Kick In The Eye" con Murphy saltando y tocando un teclado melódico.
Poseído por el "espíritu santo" se apoderó de los presentes en la ruidosa e intensa "Stigmata Martyr" seguido de "Dark Entries". Luego bajando unos decibeles en "Severance", cover de los míticos Dead Can Dance, cerrando el show previo a los bises.
La noche revisionista enmarcada en la gira "Mr. Moonlight Tour" culminaba con el hit "She's In Parties" y con las versiones que siempre interpretaban de T. Rex, "Telegram Sam", y "Ziggy Stardust" de David Bowie.
Bauhaus siempre fue difícil de catalogar más allá de comulgar con lo oscuro, todavía hoy sus temas siguen siendo genuinos e inigualables, raros e incomprensibles.
Hoy sigue siendo increíble ver en escena, a los 56 años, a este señor de impronta gótica: sus duelos con las luces, sus miradas al horizonte, sus movimientos elegantes, su estampa actoral hacen que cada presentación suya sea una demostración de buen gusto, única. 


jueves, junio 27, 2013

Carl Barat en Vorterix

En un set largo y efectivo Carl Barât sacudió su mito británico por segunda vez en Buenos Aires, con un plus especial: lo acompañó su viejo compañero de banda, el increíble Gary Powell en batería.
Saliendo a escena acompañado del guitarrista y el bajista de la banda nacional Místicos (banda soporte de la noche junto a Fantasmagoria), el cantante fue soltando su look presentación de media galera y accesorios para sacudir sus zapatos como un cowboy polvoriento durante toda la noche.
Con "Bang Bang You're Dead" y "Up The Bracket", el inicio del show dio la pista de que la serie de temas de Dirty Pretty Things y The Libertines dejarían secuelas en la mirada de muchos que no lo podían creer.
Recordando su anterior visita a la Argentina, Carl Barât y su impronta gitana también sedujeron a los presentes con un set acústico de cuatro temas bajando, por unos momentos, los decibeles de la velada.
Ya en la segunda parte del show, con el voltaje afinado, Barât volvió a ese énfasis de guitarras crudas y puro carisma escénico que patentó junto a Peter Doherty con temas como "Horrorshow", "Death On The Stairs" y "The Man Who Would Be King"; allí el público presente comenzó a sentir ese 'shock de energía' que reflejó lo mejor de la escena del punk-rock inglés del nuevo milenio.
Con un show aparte se robó la atención de la noche Gary Powell, que en su debut en nuestro país se mostró gratamente sorprendido por la respuesta del público.
La botella vacía de whisky en el escenario y el perímetro de golpes frenéticos debajo, se hicieron eco de la catarsis de temas de The Libertines que cerraron el concierto con "What A Waster", "Don't Look Back Into The Sun" y "I Get Along".
La coreografía de voces gritando al unísono el nombre de Carlos, más el espíritu adolescente desenfrenado debajo del escenario, reflejaron en la noche del lunes en Vorterix, que la onda expansiva del indie rock británico no deja de agotarse nunca en estas tierras.
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